|
NO
LE RECES A DIOS
No
le reces a Dios mirando al cielo
¡mira
hacia dentro!
No
busques a Dios lejos de ti,
sino
en ti mismo...
No
le pidas a Dios lo que te falta:
¡busca
en ti mismo!
Y
Dios lo buscará contigo,
porque
ya te lo dio como promesa
y
como meta
para
que tú lo alcances.
No
reproches a Dios por tu desgracia:
¡súfrela
con él! Y él sufrirá contigo
y,
si hay dos para un dolor,
se
sufre menos...
No
exijas a Dios que te gobierne
a
golpe de milagros, desde afuera:
¡gobiérnate
tú mismo!
con
responsable libertad, amando,
y
Dios te estará guiando
¡desde
dentro y sin que sepas cómo!
No
le pidas a Dios que te responda
cuando
le hablas:
¡respóndele
tú,
porque
él te habló
primero!
Y
si quieres seguir oyendo lo que falta,
escucha
lo que ya te dijo.
No
le pidas a Dios que te libere
desconociendo
la libertad
que
ya te dio.
¡Anímate
a vivir tu libertad
y
sabrás que sólo fue posible
porque
tu Dios te quiere libre!
No
le pidas a Dios que te ame
mientras
tengas miedo de amar
y
de saberte amado.
¡Ámalo
tú y sabrás
que
si hay calor es porque hubo fuego!,
y
que si tú puedes amar
es
porque él te amó primero.
Esta
página fue creada el 14 de julio de 2002.
Última actualización de esta página: 02/01/04.
© Copyright 2002 PUCESE. Todos los derechos reservados.