
Inauguración del año académico 1991-1992
10 años de la PUCESE en el desarrollo socio-cultural de Esmeraldas
En esto acto, revestido de una especial trascendencia para la vida de esta Sede Universitaria y para el pueblo de Esmeraldas, los maestros nos hacemos presentes para sumarnos a rendir nuestro emocionado homenaje y para resaltar nuestra modestia, fe y promesa de continuar bregando por el engrandecimiento de esta Institución que, durante 10 años de inmensa labor, ha hecho presencia a lo largo y ancho de Esmeraldas y ha calado muy profundo en el corazón de todos los ciudadanos.
Permitidme excelentísimas autoridades
eclesiásticas, dignísimas autoridades civiles y militares, invitados
especiales y selecto auditorio, que a nombre de mis compañeros profesores de la
PUCESE os presente a ustedes, el más cordial y afectuoso saludo y el testimonio
a la vez de imperecedera gratitud porque estamos compartiendo juntos, el día de
hoy, la alegría de haber llegado a esta etapa de vida universitaria
evidenciando la realización de un sueño y viendo cumplidas las más diversas y
caras aspiraciones. Por eso, reitero, ofrezco a ustedes una reverente genuflexión
en honor a vuestro acrisolado tesón que ha servido de soporte necesario para
llegar a pisar en tierra firme, en procura de responder a una educación
universitaria acorde a las exigencias de esta época.
Señores: al conmemorar el día de hoy
los 10 años de fundación de esta nuestra Sede Universitaria es justo reconocer
que “en el curso de los siglos, la Iglesia Católica ha mostrado grande
consideración por la institución universitaria. Le cabe a ella el mérito
indiscutible de figurar en los orígenes de tal institución”, fundando la
mayoría de ellas, y que por lo tanto, tal como lo demuestra la larga tradición
histórica afirmamos que la asiste el derecho de crear y tener libremente
Universidades Católicas donde se necesita su accionar, pero no solamente
podemos quedarnos tranquilos por enfatizar en esta gran verdad, sino que salta a
nosotros el inmenso deseo de reflexionar acerca del carácter de estos centros
superiores de estudios y, en este sentido, aseveramos que “la Universidad Católica,
como toda Universidad, es una institución superior de investigación, de enseñanza
y de servicio formativo de corte universitario. Más específicamente, ella es
el lugar en que, a nivel científico, se examinan e indagan los diversos
aspectos de la realidad, se enseñan las diversas disciplinas y ciencias, para
formar de modo adecuado a las personas; todo con el fin de promover continuamente
el desarrollo y el bien del hombre”.
Al hablar de la formación del hombre,
no se quiere caer en el hecho de ofrecer un único paradigma o modelo de hombre,
porque éste es un ser plural y polifacético, que puede realizarse de múltiples
maneras, con tal de respetar las dimensiones fundamentales del ser humano. La
historia y la cultura testifican que los paradigmas humanos han sido muchos. La
Universidad Católica en este sentido, en constante diálogo con la ciencia y,
en general con la cultura, se hace promotora de valores en la vida del
individuo, esforzándose por demostrar que la ciencia y la técnica no pueden
ser separadas de los valores éticos y morales. Insiste en la afirmación de que
las adquisiciones científicas y tecnológicas deben tender a la promoción del
hombre integral, el cual por su propia naturaleza es un ser espiritual abierto a
la trascendencia. Hace presente que la ética tiene prioridad sobre la técnica,
que la persona tiene el primado sobre las cosas, que el ser prevalece sobre el
tener y el hacer, que el espíritu tiene superioridad sobre la materia. En síntesis,
identificando el sentido humanístico de la educación y la ciencia, quiere
formar un hombre que practique los más elevados valores de la cultura,
contribuyendo de esta forma a su progreso integral, capaz do cooperar con
decisión a redimir los sectores de la población más empobrecidos y
vulnerables, mediante la plena promoción de los derechos del hombre y en la práctica
efectiva de la justicia social, afirmando de esta forma una cultura de paz y armónica
convivencia comunitaria.
El papel del docente en estos 10 años
de vida universitaria se ha caracterizado por la puesta en práctica del ideal
de la totalidad académica, esto es, juntándose investigación y docencia en
una sola unidad, para lograr no únicamente el desarrollo de la propia
universidad, sino más bien el desarrollo de este pueblo.
Esta totalidad ha involucrado
directamente a los alumnos con los que nos hemos visto comprometidos en un
proceso de investigación con el objeto de promover el avance académico, tal
como lo recomiendan los más grandes expertos educativos de este tiempo.
En este contexto, el docente de esta
universidad siempre ha estado predispuesto a aportar con denuedo en la preparación
de un porvenir mejor, teniendo en mente la puesta en práctica de las ideas y
realizaciones para responder a las aspiraciones y a las necesidades, pensando
en el mejoramiento de la vida individual y colectiva. De hecho, la educación
debe seguir siendo orientada hacia ese porvenir en el que, con un carácter
experimental fundamentalmente, prepare a los hombres para la vida en un mundo al
que todavía no conoce, pero cuyas posibilidades y orientaciones sólo ella
puedo prever. Esta educación debe ajustar sus métodos a las distintas
necesidades y a las situaciones cambiantes. Requiere, eso sí, que en el
ejercicio de la misma se manifieste un agudo sentido de responsabilidad y una
clara visión de metas propuestas, y que en un ambiente de esperanzas, de
impulsos, de esfuerzos, se abra campo en la realización de un mundo mejor que
todos anhelamos.
Valga esta oportunidad en la que se
celebra una década de arduo trabajo en esta Sede Universitaria para declarar
que hemos sabido mirar con sentido crítico el entorno en el que nos hemos
desenvuelto. Miramos con preocupación las revueltas estudiantiles, nos ha
inquietado los levantamientos de estudiantes secundarios y universitarios,
unidos a profesores, en todos los ámbitos del mundo, que atacan con violencia a
las estructuras establecidas, sobre todo desechando los conceptos de la enseñanza.
También ha sido inquietante el hecho de la decadencia de muchos pueblos que
florecieron vertiginosamente. Mucho más preocupante ha sido el ver cómo las
adversidades de la vida parece que le han ido ganando terreno al deseo de la
gente de vivir en paz y en armonía. Sin embargo, consideramos que éstos son
nada menos que ciertos indicadores generales de la crisis reinante en el
planeta, crisis en todos los órdenes y niveles. A pesar de esta realidad, no
nos asustarnos, porque comprendemos claramente que estamos en el nivel de la
agudización de una etapa crítica iniciada hace muchos años; que las
desorientaciones en las que aparentemente hemos caído son nada menos que las
consecuencias de la acción de las distintas fuerzas que pugnan por encontrar la
mejor de las salidas que asegure el destino del hombre y el desarrollo de las
sociedades. Lo que pasa, entiendo yo, es que los rasgos ochocentistas mecanistas
resultan ahora impotentes para afrontar muchos problemas; por eso puede decirse
que trabajó para su propia negación. Es de temer, eso sí, que si bien somos
conscientes del marco de la realidad descrita, nos crucemos de brazos y no
hagamos nada por cambiar sustancialmente los sistemas educativos, a efectos que
éstos sean capaces de cumplir con eficacia la tarea específica que les
corresponde: preparar a niños y a jóvenes para que sean capaces de
incorporarse con inteligencia y buena voluntad al desarrollo de la sociedad en
un mundo en rápida evolución.
Frente a lo señalado, es emocionante
reconocer que paralelamente a los inicios de esta última década del siglo XX
se ha iniciado un deseo ferviente de superación. Es decir, se quiere proponer
un movimiento amplio de superación del hombre, como una propuesta de preparación
del recibimiento del nuevo siglo, en el que la educación debe jugar un panel
protagónico. Como prueba de esto puedo citar la decisión tomada por la reunión
de Ministros de Educación de América Latina y El Carite en abril del presente
año, quienes al firmar “La Declaración de Quito”, han querido dar un
cambio profundo en el marco conceptual educativo, dentro del cual deberán en
adelante situarse las estrategias de una nueva etapa de desarrollo educacional
de los países de la región. Consideran los Ministros que la educación debe
responder a los desafíos de la transformación productiva, la equidad social y
la democratización política. Las conclusiones expuestas en aquella importante
reunión creo que debemos compartirlas todos, por cuanto la notoria baja de la
calidad de la educación en los últimos años realmente nos tiene preocupados,
y no podemos permanecer impasibles ante el reclamo generalizado de los amplios
sectores sociales. Haciéndome eco de esto, aprovecho la oportunidad para
solicitar a las autoridades y a todos los que les corresponde aportar a
solucionar los problemas educativos, que analicen los vacíos que hayan causado
el paulatino deterioro de la enseñanza y se planteen las medidas oportunas y
posibles para detener ese descenso e impulsar el mejoramiento de la misma.
Tal como queda señalado, enfatizo
nuevamente que no es la crisis económica el problema medular de Latinoamérica
y el Ecuador, es la crisis educativa, la misma que ya no responde a las
exigencias actuales y como producto de estas exigencias nació hace 10 años la
Sede de la Universidad Católica de Esmeraldas, década en la que este Centro de
Estudios Superiores, ha aportado significativamente al desarrollo de esta ciudad
y la provincia. ¿Cómo no podemos estar seguros en dar a conocer la calidad de
profesionales que han egresado de sus aulas?, siendo éstos en su mayoría,
profesores del nivel primario que se encuentran por todas partes, desde la más
alejada comunidad rural hasta los más importantes Centros Educativos de la
Provincia, quienes luego de recibir una especial formación intelectual unida a
una formación cristiana, en los actuales momentos podemos decir que son unos
auténticos líderes en el impulso educativo y cultural, siendo factores
fundamentales en el desarrollo y progreso cultural y social de Esmeraldas. La
Facultad de Ciencias de la Educación, con la que nació esta Sede, se ha
mantenido fiel a las políticas académicas, consignadas en la Estructura Básica
de las Sedes de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Es así como
las carreras que se han abierto han respondido a las necesidades y demandas de
esta provincia y, por qué no decirlo, del país. Aquí se han formado no sólo
profesionales de la Docencia Primaria, sino que también se ha dado una gran
apertura al nivel Pre-Escolar, que en los actuales momentos estamos seguros de
haber entregado a la Patria los recursos formados en la real dimensión que la
Educación Parvularia lo requiere, con lo cual se ha podido asegurar el manejo
científico que demandan los niños de esta edad, ya que de manera peligrosa
se había caído en una política equivocada por parte de las autoridades
educativas de entregar la Educación Pre-Primaria a personas que ni siquiera se
imaginaban del mínimo procedimiento técnico-metodológico con que debe
atenderse a un párvulo. Ahora los Jardines de Infantes de la Provincia se ven
fortalecidos por contar entre su personal docente los profesionales competentes
por su nivel de conocimientos y por su alto sentido de cariño y amor cristiano,
como virtudes que siempre se les inculcó en su proceso de formación como tal.
Desde este punto de vista también
podemos afirmar que en esta década en Esmeraldas se ha experimentado la
presencia de nuevas alternativas de avance social y cultural, lo que se
complementa con la apertura de la especialidad de Docencia Especial, carrera
que, inspirada en el profundo amor del prójimo, se ha distinguido porque en
ella se han dado respuestas efectivas a las aspiraciones planteadas, rama
educativa hasta ahora ignorada en otras latitudes, Esmeraldas se siente
sumamente privilegiada porque los profesionales de esta rama están actuando de
manera muy positiva. Ya en coordinación con el maestro regular, los casos
especiales son atendidos convenientemente, las decisiones formativas de la niñez
ya se las toma sobre bases sólidas que la conforman los conocimientos científicos
que se practican. No se puede dejar de invocar también al programa de la Docencia
en el Area de Inglés, que se inició y que culminó exitosamente capacitando en
forma cabal y efectiva a una gran cantidad de jóvenes que hoy en día se hallan
en las aulas de los colegios facilitando el aprendizaje de la lengua extrajera
por parte de los jóvenes estudiantes. Este campo podemos decir que estaba
manejado de la manera más empírica, se creía que cualquier bachiller que
supiera ciertos términos en Inglés ya podía ser profesor de esta materia,
pues la PUCESE demostró que esto no era así, que la interminable lista de
alumnos perdidos de un año en todos los colegios tenía mayor frecuencia
precisamente en el Inglés, pues desde acá se han podido establecer las
mejores alternativas pedagógicas y, en gran parte, estimamos que el problema
se ha superado.
En el ánimo de dar cumplimiento al
papel para el que fue creada esta Sede, entendemos que no descansando sus
autoridades, es así como no solamente el campo educativo debía ser atendido,
sino que tuvo que crearse el Programa de Ciencias Contables, para que dentro de
esta línea todas las instituciones de esta ciudad y provincia se vieran
fortalecidas con la presencia de un señor profesional de la contabilidad y el
manejo de cuentas, algo tan delicado que sólo quien con un conocimiento
profundo sobre la materia y con la firme convicción de sus valores éticos-morales,
puede contribuir como se lo quiere al desarrollo institucional y social.
Capítulo especial merece que se
reconozca la gran iniciativa que se tuvo para la apertura del Programa de
Enfermería, por cuanto consideramos que ésta ha sido una de las respuestas
inmensamente significativas a los problemas de este pueblo. ¿Cómo no poder
hablar con el corazón acerca de esta especialidad si el problema salud es uno
de los más acuciantes de esta provincia y de la Patria toda, si tanta gente
muere por la falta de elementales servicios de salud, si somos víctimas de
tantas enfermedades, entre las que sobresalen las tropicales? Largo sería
enumerar las enormes ventajas que Esmeraldas ha recibido por el hecho de haber
formado en estos 10 años enfermeras con un altísimo sentido humanista, por lo
que me limito a expresar mi firme convicción de lo que positivamente se ha
hecho en este campo.
No quiero ser yo el que os explique la
forma en que esta Sede ha crecido en su aspecto material, lo cual ha sido
posible gracias al entusiasmo y capacidad de sus autoridades, especialmente los
Pro-Rectores que ha tenido, con quienes hemos tenido la oportunidad de trabajar
en forma armónica, unificando criterios y pensando en la consecución de los
ideales para los que fue creada. Es por eso que al conmemorar una década de
arduo trabajo rendimos un especial homenaje, tributo y pleitesía al primer
Pro-Rector de esta Sede; me refiero al Rvdo. Padre Juan Meloni Ennas, de quien
tenemos gratísimos recuerdos y que en esta oportunidad le rogamos a Dios que le
entregue el mejor de los mensajes y le indique que la semilla que él sembró
cayó en terreno fértil al que lo hemos abonado para cosechar en corto tiempo
los mejores frutos siguiendo su ejemplo, consejos y orientaciones. El Padre
Vicente Vivero Samaniego también significó un poderoso soporte de las
realizaciones descritas; su inteligencia y su dinamia, podemos decir
constituyeron un especial acicate para obtener todo lo que hasta hoy se ha
logrado.
El complemento de esta gran obra
universitaria, en honor a la justicia, lo atribuimos al Rvdo. Padre Juan Pablo
Pezzi, a quien podemos llamar el gran constructor, pues en su administración se
ha dado el mejor de los impulsos para brindar a la ciudadanía todo lo que hasta
aquí tenemos. Pero de él no únicamente podemos decir lo que realizó, sino
que se distingue por las proyecciones de esta Universidad, desde lo académico
hasta lo material, pues sobre lo primero se ofrecerá a la ciudadanía después
de pocos meses nuevas carreras como es la especialidad de Ciencias Naturales, de
Literatura y de Ciencias Antropológicas, cuyo proyecto ha tenido ya todo el
apoyo financiero. Por esta razón ya en el mes de septiembre del presente año
arrancarán las actividades capacitando a los profesores para de inmediato, en
el mes de octubre, empezar con el curso propedéutico. Proyecto al que después
de poco tiempo también lo acompañarán otros delineados en función de las
reales necesidades de nuestro pueblo.
Han pasado 10 años de inmensa labor
universitaria, tiempo en el que esta provincia ha recibido un verdadero aporte
en todos los órdenes, pero que en especial merece reconocerse el desarrollo
socio-cultural que ha experimentado, por lo que ubicándome en el plano
ciudadano llego hasta aquí a expresar mis sentidas gracias, mi admiración y
respeto a la labor positiva de esta institución. Ahora, ya en el plano docente,
por haber brindado mi granito de arena, no me queda otra cosa más que
manifestar mi satisfacción por el deber cumplido, augurando a la vez que en
este nuevo año académico como en los anteriores, se vean cristalizadas las
aspiraciones de los estudiantes y se cosechen los éxitos buscados, sugiriendo a
los señores estudiantes que sigamos manteniendo esa unidad académica para
continuar por el sendero de la investigación y de la ciencia, mediatizados por
el espíritu cristiano.
Ante la culminación de una década de
trabajo y el comienzo del fin de la de este siglo quiero abrigar las esperanzas
en la madurez ganada e invitar a proyectarnos teniendo a la educación como el
principal elemento del desarrollo y la promoción humana, pero una educación
que no sólo se estanque en los valores económicos y materiales, porque ni por
más que se multipliquen las técnicas, si no se sustenta sobre bases
espirituales cargadas de la práctica de las auténticas virtudes humanas, ésta
se quedará rezagada, desmejorada o seguirá en crisis. Los docentes estamos con
el corazón abierto al cambio, porque en la práctica de la ciencia queremos
encontrar las alternativas educativas de profunda dimensión humana, en
consonancia con las exigencias de esta época que, como ya dije, nos obliga a
reorientar el carácter del trabajo en procura de ser cada vez más eficientes.
Pero la eficiencia no se logra sola, el docente universitario debe ser la
persona que más tiene que innovarse y crecer profesionalmente, realidad que me
obliga a pedir a las autoridades de la Universidad se establezca un gran plan de
perfeccionamiento en el que se contemple el alcance de títulos más elevados o
brindarnos la oportunidad de especializarnos en campos en los que tenemos
especial inclinación, cuyos proyectos de crecimiento del docente universitario
debe abarcar hasta el campo social y de extensión cultural para lo que
solicitamos a los Sres. Honorables Diputados de nuestra Provincia y demás
autoridades nos extiendan su aporte, porque queremos hacer de esta Sede
Universitaria un centro de estudio, de investigación, de promoción
socio-cultural y deportiva, tal como lo exige este pueblo que tanto confía en
nosotros. Gracias.
20 de julio de 1991
Lcdo. Uberto Cortez Motato
Presidente Asociación de Profesores PUCESE
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